Cómo hacer cold brew en casa: receta fácil y proporciones
El cold brew es café preparado con agua fría durante varias horas. El resultado es una bebida suave, dulce, con menos acidez y sin el amargor del café caliente que se enfría. Es perfecto para el calor y se conserva en el refrigerador hasta por una semana.
Cold brew vs. café frío con hielo
El café frío tradicional se prepara caliente y luego se enfría, por lo que puede amargarse o aguarse. El cold brew se extrae en frío desde el inicio, así que conserva sabores dulces y achocolatados, ideales para cafés mexicanos de Chiapas o Veracruz.
Lo que necesitas
- Una cafetera para cold brew con filtro (o un frasco grande y un colador fino).
- Café en molienda gruesa, parecida al azúcar morena. Con un molino de muelas puedes ajustarla fácilmente.
- Agua filtrada fría o a temperatura ambiente.
Proporción y receta
Usa 1 parte de café por 8 partes de agua para un concentrado. Por ejemplo, 100 g de café para 800 ml de agua. Si prefieres tomarlo directo, sin diluir, usa 1:12.
- Coloca el café molido en el filtro de la cafetera.
- Vierte el agua poco a poco hasta cubrir todo el café.
- Mueve suavemente con una cuchara para que no queden grumos secos.
- Tapa y deja reposar en el refrigerador de 12 a 18 horas.
- Retira el filtro con el café y listo.
Cómo servirlo
- Clásico: 1 parte de concentrado, 1 parte de agua y mucho hielo.
- Con leche: mitad concentrado, mitad leche o bebida vegetal.
- Con un toque mexicano: agrega canela o un poco de piloncillo disuelto.
Para llevar
Sirve tu cold brew en un vaso térmico de 1.2 L con popote o en un termo de acero y se mantendrá frío todo el día. El Kit Café frío incluye la cafetera y dos termos con descuento.